Hoy el pollo me ha mentido. Pero no una de esa mentiras de
las que a veces me suelta como la de decir que se ha lavado los dientes cuando
siquiera ha pasado por el baño. No...
Ésta ha sido más elaborada. Y lo más triste ha sido descubrirlo.
Ésta ha sido más elaborada. Y lo más triste ha sido descubrirlo.
Tranquilos, no he sido nada serio, ni nada grave. De hecho no me he enfadado
con él. Simplemente me ha hecho pensar que hasta ahora no he debido hacerlo
bien y toca replantear cómo abordar el tema.


