Llega el verano y la mayoría de los que vivimos lejos de nuestras raíces volvemos a casa. Por el motivo que sea, pero volvemos. Y esa vuelta suele traer recuerdos de todos los colores.A mí volver al mar me trae recuerdos. Los veranos, el calor, las cremas solares, el olor a sal... todo trae recuerdos de cuando era joven y la única preocupación era disfrutar del verano en sí.
Daba igual si la playa estaba atestada, si la gente gritaba por la calles a deshoras, si hacía un calor de mil demonios. Molaba porque era verano.