viernes, 3 de marzo de 2017

Viernes dando la nota #5: y en ocasiones coincidimos!

Hola, hola! Un viernes más llega la música a este gallinero. Un nuevo #VDLN está en marcha y nosotros no íbamos a ser menos.

Hemos estado unas semanas sin participar. Hemos celebrado cumple, comenzado una mudanza y con los abuelos de visita y ayudándonos. Así que poco tiempo he tenido estos días para sentarme al teclado. A parte, como bien comenté, intentaría aportar a estos #VDLN siempre que tuviese alguna canción relacionada con mi día a día junto al pollo.

lunes, 20 de febrero de 2017

¡Feliz cumpleaños pequeño!

¡10 años ya, madre mía! Aún recuerdo como si fuera ayer, el momento en el que te pusieron en mis brazos. Tan pequeño, tan indefenso... y sin manual de instrucciones.

Gracias por darme la oportunidad de crecer y aprender contigo.

viernes, 17 de febrero de 2017

Viernes dando la nota #4: A veces confirmo que este pollo es mío

Hola de nuevo una semana más. Perdonad que esta semana haya estado algo más ausente pero este mes se me juntan muchas cosas. Concretamente esta semana ha sido de las que le faltaban horas al día y he tenido que dejar un poco aparcado el blog.
Pero bueno, aquí estoy otro #VDLN más.

Como dije en mi primer #VDLN, intentaré cada semana aportar mi post, a ser posible, siempre que esté relacionado de algún modo con el pollo.

viernes, 10 de febrero de 2017

Viernes dando la nota #3: Mundo Minecraft

Hola a todos una semana más:

Como era de esperar el mundo virtual de la construcción con bloques entró pisando fuerte en este gallinero. El pollo tiene manuales, libros de aventuras de varios autores, merchandising... y claro, no podía faltar la música.

martes, 7 de febrero de 2017

Al Pollo no le gusta perder

Hola de nuevo a todos:

¿A vuestras criaturas les gusta jugar a juegos en general sin que se monte un guirigay en mitad de la partida?
Porque al pollo, no.

Desde bien pequeño, jugar con él a cualquier juego de mesa suponía que a los 10 minutos ya estuviese llorando amargamente porque no ganaba. Recuerdo que jugar a Feroces Vikingos de Haba ya era toda locura porque era ver que no tenía más gemas que el resto y se echaba a llorar.